Syaprubesi ya no se parece a sí mismo.
Este pueblo nepalí, ubicado en la ruta hacia el Langtang y conocido por recibir a caminantes de todo el mundo, quedó irreconocible después de que una inundación repentina arrasara con calles, casas y comercios en cuestión de horas. Las fotos del antes y después que circulan hoy muestran dos versiones de un mismo lugar: una con tejados ordenados y un río tranquilo a un costado, otra con el agua devorando cada estructura a su paso.
Nepal enfrenta esta temporada uno de los peores episodios de lluvias monzónicas de los últimos años, con ríos que se desbordan sin previo aviso en zonas montañosas donde evacuar a tiempo es casi imposible. Familias enteras perdieron en minutos lo que construyeron durante generaciones, y equipos de rescate siguen trabajando entre los escombros para encontrar a quienes aún faltan.
Detrás de cada fotografía hay una pregunta que se repite en las comunidades del Himalaya: ¿cuántas alertas más hacen falta para que la próxima vez alguien llegue a tiempo?
