Xavier Rousseau pasó 12 años como chef de Roland-Garros antes de recibir la llamada que cambiaría su carrera. Desde agosto de 2017 es quien decide qué come la selección francesa, incluido Kylian Mbappé, en cada concentración y cada Mundial.

Se formó con Paul Bocuse y en cocinas legendarias como Ledoyen y Taillevent, pero fue en el Mundial de Rusia 2018 donde su nombre llegó a los jugadores de otra forma: preparó unas pastas salteadas que Antoine Griezmann y Paul Pogba pidieron una y otra vez, hasta volverlas parte de la rutina del equipo.

Hoy, mientras Francia se prepara en Boston, Rousseau sigue ahí, con el mismo objetivo de siempre: que la comida rinda tanto como el jugador que la necesita.

