Unas fotos en un barco en Mallorca bastaron para que le llovieran los insultos.
Georgina Rodríguez de 32 años, pasaba unos días de vacaciones junto a Cristiano Ronaldo y sus hijos cuando los comentarios sobre su cuerpo volvieron a inundar las redes.

No era la primera vez: dijo que esto se repite cada verano. Esta vez decidió responder con un texto: “El valor de una persona jamás puede depender de un físico ni de la opinión de desconocidos”.

Contó que temía que la llamaran ‘gorda’ porque vive de su imagen, y ahí compartió lo que le dijo Cristiano cuando se lo confesó: que ella no vive de su imagen, sino de lo que es.
Como madre de 6 hijos, tres niñas entre ellos, quiso dejar un mensaje claro sobre autoestima. Antonela Roccuzzo, esposa de Messi, fue de las primeras en salir a apoyarla públicamente.
