Éléonore Laloux nunca pidió permiso para existir en espacios que no estaban pensados para ella.

En marzo de 2020 se convirtió en concejala municipal de Arras, en el norte de Francia, bajo la gestión del alcalde Frédéric Leturque. Fue la primera persona con síndrome de Down elegida para un cargo público en el país. Tres años después, el 1 de julio de 2023, volvió a hacer historia: se casó, siendo la primera funcionaria electa con esta condición en dar ese paso. Ese mismo año, Mattel la eligió como embajadora de su primera muñeca con síndrome de Down, llevando su rostro a las manos de miles de niñas.

En marzo de 2026 los vecinos de Arras la reeligieron en el consejo. No fue un homenaje ni un gesto simbólico: fue la confirmación de que su trabajo importó y que la gente quiso que siguiera. Cada uno de esos títulos —concejala, esposa, embajadora— lo construyó ella, votación tras votación, decisión tras decisión.
