Elton John tiene una colección de joyas bastante particular: una de ellas está hecha a partir de sus propias rótulas.

El cantante tuvo que someterse a un doble reemplazo de rodilla y, cuando los médicos le retiraron las rótulas, tuvo una petición poco habitual: quería llevárselas a casa.
Después se las entregó al diseñador de joyas Theo Fennell, a quien dio libertad para decidir qué hacer con ellas.

El proceso fue tan extraño como el resultado. Fennell explicó que primero tuvieron que “hornear” los huesos para secarlos, hasta conseguir una textura porosa parecida a la piedra pómez. Luego fueron tratados con acetato, pulidos y finalmente incorporados a piezas de joyería chapadas en oro.
La rótula derecha terminó convertida en un llamativo collar, cuya cadena incluso fue diseñada con apariencia de huesos. En la parte posterior lleva grabada una frase en latín que significa: “Ya no me inclinaré ante ningún hombre”.

La izquierda, que era más pequeña, terminó convertida en un broche.
El propio Elton John quedó encantado con el resultado y aseguró que considera las piezas “atemporales” y capaces de durar siglos.

Así, lo que para cualquier persona probablemente terminaría como un desecho quirúrgico, para una de las mayores estrellas de la música terminó convertido en algo mucho más extravagante:
Elton John literalmente lleva parte de sus propias rodillas convertida en joyería.
