Emma Watson tenía 27 años cuando decidió que no bastaba con hablar. 🎬
En febrero de 2018, mientras Hollywood y el Reino Unido se sacudían con el estallido del #MeToo, la actriz sacó de su propio bolsillo un millón de libras esterlinas, unos 1,4 millones de dólares, y los puso en el Justice and Equality Fund.

No era una donación simbólica: ese dinero financiaría abogados, asesoría legal y programas de apoyo para mujeres víctimas de acoso y abuso en cualquier sector laboral, no solo en el cine.

La carta que acompañó el anuncio la firmaron casi 200 actrices británicas, entre ellas Kate Winslet y Emma Thompson, publicada en The Observer justo antes de los BAFTA de 2018.

Gracias al aporte de Watson, el fondo llegó a la mitad de su meta de más de 2 millones de dólares en cuestión de días.

