En 2018, Mizuki Takaraya decidió recuperar uno de los últimos recuerdos que conservaba de su madre: un plato de cerdo estofado que ella había preparado el mismo día en que murió repentinamente por una hemorragia.
Mizuki y su padre no pudieron comerlo después de su muerte, pero tampoco quisieron tirarlo. Lo guardaron en el congelador y permaneció allí durante cinco años, hasta que pidieron ayuda al programa japonés *Detective! Knight Scoop*.

Antes de probarlo, el equipo recurrió a un especialista para evaluar el estado de la comida y luego un chef se encargó de descongelarla y recalentarla. Cuando padre e hija finalmente probaron el plato, Mizuki reconoció el sabor de su madre y rompió en llanto, mientras su padre también se emocionaba.

Cinco años después de perderla, pudieron volver a probar una comida preparada por sus propias manos. ❤️
