Un equipo de paleontólogos encontró en Brasil el cráneo fosilizado de un dinosaurio que pocos esperaban volver a ver mencionado en un titular.

Se trata de una especie rara, de esas que casi no dejan rastro en el registro fósil, pero que para muchos que crecieron en los años 90 resulta sorprendentemente familiar. Su forma, su tamaño y ciertos rasgos del cráneo coinciden con la criatura que protagonizó juguetes, dibujos animados y hasta pesadillas infantiles de toda una generación.

Los investigadores todavía analizan el hallazgo para confirmar detalles sobre su edad y su lugar exacto en el árbol evolutivo. Pero el hueso ya cumplió su función más inesperada: devolverle a miles de adultos, sin previo aviso, un pedazo exacto de su niñez.

