“En casa no soy el goleador. Soy el papá, el esposo, el que lava los platos. Mi esposa siempre me mantuvo con los pies en la tierra”

Por Jorge Pino
17 September, 2026

Luis Suárez llegó a su casa en Liverpool esperando un abrazo de campeón. Horas antes le había metido cuatro goles al Norwich City en Anfield, un 4 de diciembre de 2013 que cualquier futbolista guardaría como trofeo. 

Pero Sofía Balbi, su esposa, no dijo una sola palabra esa noche. Ni un “felicitaciones”, ni un “qué partido”. Nada. 

Al día siguiente ella se lo explicó, y Suárez lo contó así: “Para el mundo podía ser Luis Suárez, pero en casa seguía siendo el mismo de siempre”. Y agregó algo que lo resume todo: “En casa no soy el goleador, soy el papá, el esposo, el que lava los platos”. 

Hoy, con 38 años y siendo el máximo goleador histórico de Uruguay con 69 tantos, sigue jugando en el Inter Miami. Pero esa noche en Liverpool aprendió que la gloria se queda en la cancha.

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