

Melissa Blake nunca pidió permiso para existir en internet.
En agosto de 2019, esta escritora de DeKalb, Illinois, que vive con un trastorno óseo y muscular genético, publicó un artículo de opinión en CNN que generó una fuerte reacción en redes sociales. Un youtuber compartió su foto y cientos de comentarios se ensañaron con su apariencia. Le dijeron que era demasiado fea para publicar selfies.
El 7 de septiembre de ese año, Melissa contestó de la única forma que sabía: publicando tres selfies desafiantes. Después decidió ir más lejos. Bajo el hashtag #MyBestSelfie, subió una foto de su rostro cada día durante 366 días seguidos, sin excusas ni filtros para complacer a nadie.


El proyecto la volvió viral por las razones correctas. Ganó cientos de miles de seguidores, firmó un contrato para publicar el libro “Beautiful People” y terminó caminando en la Semana de la Moda de Nueva York. Los mismos trolls que quisieron silenciarla terminaron viéndola brillar todos los días durante un año entero.
