Jacinta Díaz se paró frente al ataúd para despedirse de su padre. Pero el hombre que estaba ahí tenía pelo. Medía más que él. Nada coincidía con José Luis Díaz Felipe, el hombre que había perdido semanas atrás en Washington Heights, Manhattan.

La Funeraria Ortiz reconoció el error: dijeron que habían recibido a dos personas con el mismo nombre y confundieron los cuerpos. Para cuando la familia se dio cuenta de que algo no cuadraba, ya era demasiado tarde. El cuerpo real de José Luis ya había sido cremado, sin que sus hijos pudieran verlo por última vez.

No era la primera vez que esta funeraria fallaba. En 2022 ya había enfrentado una demanda de la ciudad de Nueva York tras acumular cerca de 50 quejas de clientes, un caso que terminó en una indemnización de 600.000 dólares. Ahora, Jacinta y su familia buscan justicia por un error que no tiene forma de repararse.

