Noruega aparece como una opción atractiva para viajeros que quieren vivir una experiencia distinta sin pagar alojamiento tradicional. La modalidad se conoce como housesitting y consiste en cuidar una casa y sus mascotas mientras los dueños están de viaje.

Las estancias pueden durar desde pocos días hasta varias semanas. Algunas publicaciones buscan personas para apartamentos en Oslo, casas cerca de la naturaleza o viviendas rurales donde también hay que prestar atención al clima, la calefacción y la seguridad del hogar.

No se trata de una oferta laboral del gobierno ni de un empleo con sueldo fijo. Normalmente funciona como intercambio, alojamiento a cambio de responsabilidad. Antes de aplicar conviene revisar permisos migratorios, gastos no incluidos y tareas exactas. En Noruega, primero van las mascotas y después el paseo por los fiordos 🐾
