En Pakistán algunas personas fuman escorpiones muertos para drogarse y aseguran que la experiencia puede durar unas 10 horas

Por Carlos Valencia
24 September, 2026

Sohbat Khan tiene una rutina que lleva practicando desde los años 60: fuma escorpiones muertos.

En algunas zonas de Khyber Pakhtunkhwa, en Pakistán, esta práctica se repite entre quienes buscan un efecto muy particular. Secan al animal, lo queman y respiran el humo, a veces mezclado con tabaco. Según describen, el ‘viaje’ puede durar hasta 10 horas, con alteraciones de la percepción tan intensas que los objetos parecen moverse, como si todo a tu alrededor bailara.

Lo curioso es que la ciencia todavía no tiene respuestas claras. El veneno de escorpión está hecho de péptidos y proteínas que atacan los canales iónicos del sistema nervioso, y en dosis normales puede causar dolor extremo, arritmias o fallas respiratorias. Nadie ha estudiado a fondo qué pasa cuando ese veneno se quema y se inhala, así que cada relato sigue siendo eso: una experiencia personal, no una certeza médica.

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