Para más de 230 mil personas, quien maltrata a un animal no debería tener una segunda oportunidad para volver a tener otro bajo su cuidado. 🐾 Esa es la idea detrás de una petición presentada en Reino Unido que busca endurecer las consecuencias para quienes sean condenados por crueldad o negligencia animal.
La iniciativa pide que estas personas reciban automáticamente una prohibición de por vida para tener, cuidar o controlar animales, además de crear un registro público de condenados por este tipo de delitos. Actualmente, los tribunales británicos ya pueden impedir que alguien vuelva a tener animales e incluso hacerlo de manera permanente, pero la sanción depende de cada caso.
La petición superó las 230 mil firmas y llegó al Parlamento británico. Sin embargo, el Gobierno respondió que no tiene previsto establecer una prohibición automática de por vida, ya que considera que los jueces deben conservar la posibilidad de decidir la sanción según las circunstancias de cada delito.
Aun así, el enorme respaldo que consiguió abrió nuevamente el debate sobre cuánto deberían endurecerse las penas por maltrato animal. Para quienes impulsan la medida, la lógica es sencilla: si alguien ya demostró ser capaz de hacerle daño a un animal, no debería tener la oportunidad de poner a otro en riesgo.
