Leasha Donnelly, de 38 años, vive en Kent, Reino Unido.


Bajó de casi 22 stone a 11 con 4 combinando Mounjaro y una dieta más estricta. Pero desde marzo de 2025 empezó a vomitar hasta 48 horas seguidas después de tomar alcohol, incluso en cantidades mínimas. Los médicos encontraron cálculos biliares y tuvieron que extirparle la vesícula por completo.


Unos dicen que cambiar un órgano por sentirse bien en su cuerpo es un sacrificio válido. Otros creen que ningún resultado estético justifica perder algo que no vuelve a crecer. ¿Tú qué opinas: vale la pena el riesgo?

