Cuando la encontraron, Pretzel ni siquiera tenía fuerzas para salir del agua por sus propios medios.
La cachorra apareció en un estanque dentro de un desguace de Cleveland, Texas, con una fractura abierta en la pata trasera derecha, el hueso expuesto y señales de que llevaba varios días herida. Estaba extremadamente delgada, cubierta de pulgas y garrapatas, tenía larvas alrededor de la boca y una anemia tan severa que su presión arterial ni siquiera podía medirse correctamente.
La organización ThisIsHouston Rescue asumió su caso y la llevó de urgencia al veterinario. Necesitó dos transfusiones de sangre mientras los especialistas evaluaban si podían reconstruir la extremidad, pero la contaminación de la herida hacía demasiado alto el riesgo de infección.

Finalmente tuvieron que amputarle la pata. La cirugía salió bien y sus parámetros comenzaron a mejorar rápidamente: volvió a comer sola, recuperó fuerzas y pudo dejar el hospital.
Pretzel ahora vive con una familia de acogida mientras termina de sanar y aprende a desplazarse con tres patas. Hace apenas unos días estaba sola y gravemente herida junto a un estanque; hoy tiene un nombre, una casa temporal y todo un equipo pendiente de darle la oportunidad que casi no tuvo ❤️
