En el Morro do Dendê, una favela de Río de Janeiro con cerca de 70.000 habitantes, las paredes cuentan una historia que pocos brasileños entienden. 🇦🇷

La vía principal está pintada de celeste y blanco. Hay murales de Maradona, de Messi, de Di María, ahí, en pleno territorio brasileño. La mitad de los vecinos alienta a Brasil. La otra mitad, con la misma pasión, sueña en argentino.

En las barberías, en las calles, en cada casa, dos amores conviven sin pedirse permiso. Y aunque algunos en redes no lo entiendan, ahí sigue esa devoción, tan real como cualquier otra. ⚽💙🤍

