

Gaddi es un cachorro corgi con muy mal autocontrol frente a los dulces. En una tienda en Vietnam, encontró un frasco entero de mermelada de pitahaya y no dejó ni una gota.
El problema fue lo que pasó después: el azúcar le pegó tan fuerte que colapsó ahí mismo, tirado en el piso y cubierto de rojo de la cabeza a las patas. Cuando su familia lo vio, el corazón se les fue al piso — parecía la escena de un crimen, con el cachorro inmóvil en un charco carmesí.
Corrieron a levantarlo esperando lo peor, hasta que notaron que el corgi respiraba tranquilo, en pleno coma de azúcar. No había ninguna herida: solo un frasco vacío, una siesta profunda y una mancha gigante de mermelada. Las fotos se volvieron virales y Gaddi terminó como el villano más inocente de internet.
