
Leia no tenía fuerzas ni comida, pero tenía a Luke.
Cuando Zuly Ventura Vásquez la encontró en una calle de Texas, en plena ola de frío histórica, la perra estaba enroscada sobre su único cachorro, usando el poco calor que le quedaba para que él no muriera congelado. Estaba desnutrida, exhausta, y aun así no se movió de encima de su cría.
Houston K-911 Rescue los rescató a los dos y les dio tratamiento veterinario. La foto de Leia abrazando a Luke se volvió viral y llegó hasta Colorado, donde la organización Up Pup and Away se ofreció a trasladarlos para darles otra oportunidad. Luke ya tiene familia definitiva. Leia, en cambio, sigue en un hogar de tránsito, aprendiendo a confiar de nuevo, a subir sola al ascensor y a pedir caricias en la barriga.


Ya no pasa frío ni hambre. Solo le falta un hogar que la elija a ella, como ella eligió proteger a su hijo con todo lo que tenía.
