Un padre de Texas, Estados Unidos, protagonizó un caso que conmocionó al país en junio de 2012, después de descubrir que un hombre estaba abusando sexualmente de su hija de apenas cinco años.
El hombre escuchó los gritos de la pequeña y corrió hacia una zona apartada del rancho familiar. Allí encontró a Jesús Mora Flores, de 47 años, agrediendo a la niña.

El padre lo apartó de su hija y comenzó a golpearlo con sus propias manos. La agresión le provocó graves lesiones en la cabeza y el cuello.
Cuando comprendió que Flores podía morir, llamó desesperadamente al 911 para solicitar una ambulancia. “¡Este hombre se va a morir! ¡No sé qué hacer!”, exclamó durante la llamada.
Flores falleció en el lugar. Los investigadores confirmaron que la niña había sido víctima de una agresión sexual y examinaron si el padre había actuado para protegerla.

Finalmente, un gran jurado decidió no presentar cargos contra él, al considerar las circunstancias en las que ocurrió la muerte.
La identidad del padre permaneció en reserva para proteger a su hija.
