45 años y ni una arruga fuera de lugar. 😳
Así apareció Adriana Lima en el cierre de la Fashion Week de Madrid: rostro definido, cejas levantadas y una coleta perfecta. Y, como era de esperarse, las redes empezaron a discutir qué hay detrás de una apariencia que parece desafiar el paso del tiempo.
Mientras algunos hablan de disciplina y buenos genes, otros apuntan a una realidad bastante menos romántica: verse así también cuesta dinero. Tratamientos, procedimientos estéticos, dermatólogos, especialistas y mantenimiento constante no están al alcance de todos. La brasileña lleva más de 25 años en la industria y ha contado que nunca le exigieron bajar de peso, aunque después de sus embarazos sus prioridades cambiaron.

Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿realmente estamos viendo una forma de “no envejecer” o simplemente el privilegio de poder pagar para que el paso del tiempo se note mucho menos?
