Faltaba un día para el amistoso ante Burkina Faso y Enzo Fernández tenía tiempo libre.

En plena concentración de la Selección, el mediocampista se acercó al Hospital Garrahan, y apareció de sorpresa en la puerta de las habitaciones de pacientes con cáncer.

Conversó con niños y adolescentes internados, se sacó fotos con ellos, repartió abrazos y les entregó juguetes y regalos. También charló con familiares, médicos y trabajadores del hospital.
Desde el entorno institucional del Garrahan describieron la jornada así: “Una visita para compartir, acompañar y regalar sonrisas”. Las imágenes se viralizaron en redes con mensajes de agradecimiento.
