Emily Osment tenía 29 años cuando le tocó grabar su primera escena de besos en “Young Sheldon”. Del otro lado estaba Montana Jordan, con 18.

La actriz, que interpretaba a Mandy McAllister, no lo disimuló en el libro “Young Sheldon: The (Juicier-Than-Meemaw’s-Brisket) Inside Story of the Hit Comedy”: “Me incomodaba que tuviera 18 años. ¡Era un bebé! Un bebé con un corte de pelo mullet”. Once años de diferencia separaban a Mandy de Georgie Cooper, y Osment sintió que esas escenas no podían rodarse como si nada.

Pidió que hubiera un coordinador de intimidad en el set. Para la primera escena no fue posible conseguir uno, pero desde los episodios siguientes el profesional sí estuvo presente. “Con uno presente, todo fue más fácil. Creo que es algo muy importante”, afirmó. Lo que más le preocupaba era que su compañero supiera que él también podía pedir ese apoyo.

El director Alex Reid reconoció que la producción había pasado por alto esa necesidad, y el cocreador Steve Molaro respaldó la decisión de la actriz. 🎬
