Durante años, los Ángeles de Victoria’s Secret fueron criticados por representar un ideal de belleza casi imposible de alcanzar: cuerpos muy delgados, campañas extremadamente producidas y una imagen de “perfección” que muchas mujeres sentían demasiado lejana.

Pero al mirar hoy estas fotos de Candice Swanepoel y Adriana Lima en 2011, también cuesta ignorar por qué se convirtieron en dos de los rostros más icónicos de la marca. Más allá del estándar que representaban, su presencia, seguridad y belleza frente a cámara eran innegables.

Y ahí aparece el debate: ¿se puede criticar un estándar de belleza por ser poco realista y, al mismo tiempo, admitir que quienes lo representaban eran extraordinariamente bellas? 👀✨
