
Erika LaBrie no es un nombre cualquiera. En 2007 se convirtió en Erika Eiffel después de una ceremonia simbólica de compromiso con la Torre Eiffel, en París, que le dio la vuelta al mundo.
Ella se identifica como objetófila, una orientación en la que las personas sienten conexiones emocionales y hasta románticas con objetos inanimados. Años después, un video de TikTok la mostró sentada sobre una cerca roja de madera, acariciándola y describiéndola como “dulce” y “perfecta” 🚧 El clip explotó con más de 11 millones de reproducciones y muchos aseguraron que había “dejado” a la torre por la cerca.
La realidad es menos dramática pero igual de curiosa: Erika nunca tuvo un divorcio legal, porque tampoco hubo un matrimonio oficial. Ella misma aclaró que el video era de un documental de 2008 sacado de contexto, y que simplemente admiraba la geometría del objeto. Su historia sigue abierta a preguntas: ¿cuántos objetos más forman parte de su vida sentimental? 🤔
