Isabel Haugseng Johansen tenía apenas unos años cuando conoció a Erling Haaland en un club de fútbol de Bryne, ese pueblo noruego donde ambos aprendieron a patear una pelota antes de soñar con estadios llenos.

Lo de ellos no nació bajo cámaras ni titulares. Fue una amistad de barrio que, sin apuro, se convirtió en algo más. Ella misma jugó profesionalmente en el Bryne Fotballklubb, así que entiende mejor que nadie los viajes, las presiones y los silencios que exige la carrera de su pareja. Por eso, cuando Haaland la subió al podio con la Champions League en 2023, fue una de las pocas veces que aceptó salir del anonimato.

La pareja ha optado por mantener alejado de los reflectores a su hijo, nacido en diciembre de 2024. Mientras el mundo mira a Haaland romper récords en el Mundial 2026, ella sigue eligiendo, con la misma calma de siempre, quedarse un paso atrás de las luces.
