Karl Lagerfeld era conocido por no tener filtro, pero esta vez el comentario envejeció bastante mal. Cuando le preguntaron por Adele, el diseñador dijo que era “un poco gorda”, aunque tenía una cara hermosa y una voz divina… pero aunque intentó envolverlo en cumplido, ni así se la perdonaron.
La frase encendió críticas en internet de inmediato, porque claro… hablar del cuerpo de una cantante con esa voz ya era partir perdiendo. Sobre todo porque Adele estaba en uno de los mejores momentos de su carrera, recibiendo premios, vendiendo millones y haciendo llorar a medio mundo con sus canciones.

Y aunque Lagerfeld solía tirar este tipo de comentarios como si nada, esta vez la gente no lo dejó pasar. Muchos sintieron que era innecesario reducir a Adele a su peso cuando justamente su talento era lo que la tenía brillando en todos lados.

Al final, Adele hizo lo que mejor sabe hacer: siguió cantando, ganando premios y llenando estadios, mientras el comentario quedó dando vueltas como una de esas opiniones que nadie pidió.

Porque si alguien pensó que una frase así iba a apagarla, claramente no conocía a Adele. Ella siguió siendo Adele… y Karl quedó como el que habló de más.
