

Yu Tano tiene 22 años y decidió ayudar a las personas que fueron afectadas por el terremoto de Kumamoto. 🇯🇵
Donó 3 millones de yenes, unos 20.000 dólares, a la Cruz Roja Japonesa. No se quedó ahí: junto a una amiga en Hiroshima, armó cajas con bebidas, sueros hidratantes, productos de higiene y pañales para las familias que lo perdieron todo. Dijo en X que cada actualización del desastre le dolía en el pecho, y que aunque su aporte fuera pequeño, quería seguir ayudando hasta que la gente pudiera volver a su vida normal.

La respuesta de una parte de internet no fue gratitud, sino desprecio. “Es dinero sucio, pero gracias”, escribió alguien, recordando que Tano trabaja en el cine para adultos, como si eso restara valor a cada dólar donado. Ella no se quedó callada: “Una donación es una donación”, respondió, dejando claro que lo único que importa es que la ayuda llegue a quien la necesita. 💔


