Gisele Shaw, 33 años, luchadora de Impact Wrestling, eligió el Día del Orgullo en Toronto para contar quién es realmente, y lo hizo frente a cámaras, sabiendo que no había forma de hacerlo sin miedo.

“Realmente no hay un momento perfecto para salir del clóset. Es mi viaje. Hoy estoy viviendo mi vida al máximo, de forma verdadera, auténtica, libre y soy transgénero y estoy muy orgullosa. La gente va a tener opiniones, pero digan lo que digan, eso no define quién soy. Sé quién soy y soy fiel a mí misma”.

Scott D’Amore, vicepresidente ejecutivo de Impact, no dudó ni un segundo en salir a respaldarla: “Gisele Shaw es una mujer y un miembro valioso de nuestro roster”, declaró al San Francisco Chronicle. Y fue más allá: la empresa ya tomó medidas para que las redes de Shaw no se conviertan en un foro de odio, porque, como él mismo dijo, la transfobia es real y no pueden fingir lo contrario.
