A sus 48 años, Carles Puyol, el hombre que levantó la Copa del Mundo con España en 2010 y fue capitán del Barcelona se levanta con sus hijas, Manuela y María, de 10 y 12 años, y las lleva al colegio.

Después aprovecha esas horas para hacer deporte, sale a caminar por la montaña con sus perros y cumple con alguna reunión de trabajo. Por la tarde, vuelve a buscarlas a la puerta del colegio.
Vive en en Andorra, junto a su pareja, Vanesa Lorenzo, con quien lleva más de diez años: “Es una vida muy tranquila, muy familiar, y es lo que me gusta”.

Retirado desde 2014, sigue siendo embajador del club de su vida y asegura que intenta no perderse ni un partido del Barça desde casa.
Del Camp Nou a la montaña, el defensor de la melena eterna encontró su mejor posición: papá a tiempo completo.
