Escocia aprobó una ley que obligará a incluir “ladrillos nido” en todos los edificios nuevos. Estos bloques especiales se incorporan en las fachadas y sirven como refugio seguro para aves urbanas, especialmente los vencejos.

La medida busca enfrentar la fuerte disminución de estas aves, cuya población ha caído cerca de un 60% desde 1995. Expertos explican que la arquitectura moderna eliminó grietas y espacios donde antes podían anidar.

Los ladrillos no afectan el aislamiento de las viviendas y además entregan beneficios para las personas, ya que un solo vencejo puede comer miles de mosquitos al día, ayudando a controlar insectos de forma natural.
