Michael J. Fox tenía apenas 29 años cuando un médico le dio la noticia que le cambiaría la vida: Parkinson. En ese momento pensó lo peor, que su esposa, Tracy Pollan, terminaría por alejarse.

No pasó. Más de 35 años después, ella sigue ahí, a su lado, cada día. El actor asegura que Tracy jamás lo hizo sentir una carga y que su matrimonio ha sido la mejor parte de su vida. Cuando le preguntaron cuál era el secreto de tantos años juntos, ella respondió algo tan simple como poderoso: encontrar algo de qué reírse juntos todos los días. ❤️
De esa unión nació algo aún más grande. Fundaron la Fundación Michael J. Fox, que ya ha recaudado más de 2.000 millones de dólares y hoy es la organización sin fines de lucro que más financia la investigación del Parkinson en todo el mundo. El miedo que sintió a los 29 años terminó convertido en esperanza para millones.
