El plan sonaba perfecto en la cabeza de alguien: él abraza a su novia en la calle, la distrae con ternura, y justo en ese instante su mejor amigo lanza un ramo de rosas desde el balcón como si fuera un regalo caído del cielo.
Lo que nadie calculó bien fue la logística. El amigo terminó trepado en una cornisa angosta, rodeado de cables, calculando el ángulo exacto para que las flores no terminaran estampadas contra el auto de abajo. Todo por amor ajeno, todo por hacer quedar bien a su compa.
El video se volvió viral no por lo romántico de la sorpresa, sino por el nivel de compromiso del amigo que se convirtió en operador de artillería floral improvisado. Si esto no es amistad verdadera, no sabemos qué es 😂
