España estaba superando por un marcador de 2-0 a Francia en la semifinal de la Copa del Mundo cuando la transmisión enfocó a uno de los protagonistas del torneo: el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Lo sorpresivo de la situación fue que se veía una clara expresión de alegría en su rostro, lo que provocó multitud de reacciones en redes sociales: “Ni siquiera puede disimular su felicidad” o “Argentina ya tiene al rival que querían en la final” fueron algunos de los comentarios de los fanáticos.

