Doña Josefa viajó casi cuatro horas desde São José do Campestre en Brasil hasta el hospital. A los 70 años, recibió la cirugía que necesitaba para tratar la fisura labiopalatina con la que nació, después de décadas viviendo con las dificultades físicas y sociales de esa condición.

La intervención tuvo lugar en el hospital regional de mujeres Parteira Maria Correia, en Mossoró, Rio Grande do Norte, Brasil, entre el 26 y el 31 de mayo de 2025. La atención se brindó mediante un programa quirúrgico sin costo.

El acceso tardío refleja lo que implica pasar décadas sin la atención necesaria. Tras la cirugía, Josefa pudo hacer algo que solo había soñado: pintarse los labios. Para ella, ese gesto guardaba el peso de toda una vida.

