Holly Butcher fue una mujer de 27 años que antes de fallecer debido a un sarcoma óseo decidió redactar un mensaje profundo sobre la importancia de la salud física y mental.

En su texto la joven reflexiona sobre cómo las personas suelen gastar su energía en preocupaciones materiales insignificantes en lugar de valorar el funcionamiento óptimo de su organismo.

La autora describe la fragilidad de la existencia y recomienda encarecidamente disfrutar de la naturaleza y de la compañía de los seres queridos como un método para reducir el estrés del día a día.

Su carta dice lo siguiente:
«Es extraño saber que vas a morir joven.
A los 26 años, pensaba que tenía tiempo…
Para enamorarme.
Para formar una familia.
Para envejecer.
Pero al cáncer no le importan los planes.
Ahora comprendo lo frágil que es realmente la vida. Cada día es un regalo, no una garantía.
No escribo esto para asustarte. Escribo para recordarte: vive de verdad.
Deja de estresarte por las cosas sin importancia. Sé amable con tu cuerpo: muévelo, aliméntalo, deja de criticarlo. Algún día desearás haberlo apreciado.
Sal al aire libre.
Mira el cielo.
Siente el sol.
Simplemente sé.
Dedica menos tiempo a perseguir «cosas» y más tiempo a crear recuerdos. No te pierdas los momentos con las personas que amas.
Ríete más.
Escribe una nota.
Dile a alguien que lo amas.
Quéjate menos.
Da más.
Ayudar a los demás te da más alegría que cualquier cosa que puedas comprar.
Vive el presente.
Deja tu celular a un lado.
Preséntate —preséntate de verdad.
No necesitas tenerlo todo resuelto. No necesitas un cuerpo perfecto ni una vida perfecta.
Simplemente sigue lo que te ilumina el corazón. Di no a lo que te agota. Haz cambios cuando sea necesario.
Y, por favor, dona sangre. No habría tenido ese año extra sin ella. Y ese año me dio recuerdos
que guardaré en mi corazón… para siempre.
Gracias por leer esto.
Vive bien tu vida.
Y tal vez… nos volvamos a encontrar algún día.
Holly»
