Karla Homolka salió de prisión en 2005 con una condena que nunca coincidió con lo que en realidad hizo.

Firmó un acuerdo de 12 años por dos cargos de homicidio a cambio de testificar contra Paul Bernardo, su pareja en una serie de crímenes contra tres víctimas. Las cintas que grabó la propia pareja salieron a la luz después, y mostraron que su papel fue mucho más activo de lo que había declarado. Para entonces el trato judicial ya estaba cerrado y no pudo revertirse.

Al salir, se casó con Thierry Bordelais, hermano de su exabogada Sylvie Bordelais, tuvieron tres hijos y vivieron un tiempo en Guadalupe bajo el nombre Leanne Bordelais. Cuando la familia volvió a Quebec, Karla apareció como voluntaria en la escuela de sus hijos. Bastó que alguien reconociera su rostro para que su pasado volviera a estallar en la comunidad.

