Cuando entró al consultorio de los doctores Dubrow y Nassif, nadie esperaba que llegara con una prótesis mamaria del tamaño de un balón de baloncesto como cada seno.

Pero lo más impactante de este caso, no era su prótesis, sino su deseo de que le pusieran unos implantes aún más grandes. A pesar de los riesgos de salud, de los dolores de espalda y de las advertencias médicas sobre el peligro de que su piel simplemente no resista, Scarlet estaba decidida a llevar su cuerpo al límite absoluto. ⚠️💔
¿Es esto belleza o una peligrosa obsesión por el plástico?
