
Monica solo quería unos labios más gruesos. 💉
Pero lo que le inyectaron no era relleno médico: era silicona líquida de uso industrial, cargada de bacterias que nadie detectó a tiempo. En cuestión de días su rostro duplicó su tamaño y el dolor se volvió insoportable. La silicona contaminada provocó una oclusión vascular severa que cortó por completo la circulación y el oxígeno en sus labios. El tejido, sin sangre que lo mantuviera vivo, empezó a morir.

Para frenar la infección y salvarle la vida, los cirujanos no tuvieron opción: amputaron dos tercios de todo su labio superior. Vinieron 20 intentos de reconstrucción, todos fallidos, hasta que su caso llegó al programa Botched de E!, donde los doctores Dubrow y Nassif usaron injertos de piel de su hombro y tejido interno de su boca para reconstruirle el labio desde cero. 😳

