“Esta palabra, anti-envejecimiento, tiene que desaparecer”.
Jamie Lee Curtis lo dijo sin rodeos durante la cumbre Radically Reframing Aging, donde conversó con Maria Shriver sobre lo que significa cumplir años. A sus 67, la protagonista de Halloween no habla de frenar el tiempo, sino de abrazarlo: “Estoy a favor de envejecer. Quiero hacerlo con inteligencia, con gracia, con dignidad, con energía”.

Para su película, Everything Everywhere All at Once, pidió algo que en Hollywood suena casi a rebeldía: mostrar su cuerpo tal como es. Sin prótesis, sin fajas, sin filtros. Contó que desde los 11 años metía el estómago para esconderse, y que en este papel soltó cada músculo que usaba para disimular. “Nunca me había sentido tan libre”, reveló.
Su mensaje apunta a una industria de miles de millones de dólares que vive de ocultar lo que somos: correctores, fajas, rellenos, procedimientos. Su instrucción al equipo fue clara: que no se tapara nada.

