Ocho días después de que España se coronara campeona en Nueva Jersey, Gianni Infantino se sentó a escribir. Y lo que salió no fue un balance, fue una respuesta directa: quienes criticaron el Mundial 2026 están “consumidos por el odio” y difunden “rumores falsos” escondidos “detrás de sus pantallas”.

El presidente de la FIFA aseguró que por las 16 sedes de Canadá, Estados Unidos y México pasaron siete millones de personas de 200 países, y remató con una frase contundente: “cero incidentes, cero hostilidad y cero violencia”. También salió a defender la revisión de la tarjeta roja al estadounidense Folarin Balogun, uno de los momentos más polémicos del torneo.
Lo que Infantino no mencionó con el mismo entusiasmo fueron las restricciones de visado que dejaron afuera a hinchas, jugadores y árbitros antes de empezar. Para él, el fútbol le ganó a todo eso. Para muchos, la historia no fue tan simple.
