Harry Kane salió del campo de Atlanta con la mirada perdida. Inglaterra acababa de quedar eliminada del Mundial 2026 ante Argentina, 2-1, y el capitán no buscó excusas frente a la BBC: “Estamos destrozados”, confesó. Contó que se pusieron 1-0 arriba y creyeron que alcanzaba con resistir. A ese nivel, admitió, no alcanza.

Minutos después, otra escena: Kane y Messi abrazados en la mitad de la cancha. El inglés, de 32 años, no dudó en reconocer lo que había visto: para él, Messi sigue siendo de los futbolistas más peligrosos del planeta con la pelota en los últimos metros.

Cuando le preguntaron si jugará otro Mundial, no hizo falta pensarlo mucho: puso como ejemplo a Messi, a los 39 años, liderando a Argentina hasta la final. Con 121 partidos en la selección inglesa, Kane ya solo tiene por delante a Peter Shilton. El sábado, Inglaterra jugará por el tercer puesto ante Francia en Miami.
