Hay quienes esperan horas afuera de un tribunal para conseguir justicia y otras, al parecer, lo hacen para alcanzar a ver al acusado.
Luigi Mangione volvió a presentarse ante la justicia por el asesinato del director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, y afuera del tribunal se repitió una escena que viene acompañándolo desde que su nombre dio la vuelta al mundo: decenas de admiradoras esperando ansiosas su llegada.

Algunas llegaron temprano para conseguir un lugar, otras llevaban mensajes de apoyo y varias reconocieron abiertamente sentirse atraídas por él. Su apariencia se ha convertido en parte de un fenómeno que incluso tiene nombre en redes, donde abundan fotografías, videos y publicaciones tratándolo más como una celebridad que como un hombre que enfrenta una grave acusación criminal.
Y la admiración no se ha quedado afuera de los tribunales. Desde que fue detenido, Mangione ha recibido cartas, mensajes y apoyo económico de desconocidos. Incluso se han organizado campañas para ayudar a financiar su defensa, mientras algunas seguidoras aseguran identificarse también con las críticas al sistema de seguros médicos que terminaron rodeando su caso.
Eso sí, hay una diferencia importante entre el fenómeno de internet y su situación judicial. Luigi Mangione está acusado del asesinato de Brian Thompson, pero no ha sido declarado culpable, por lo que llamarlo “asesino” corresponde a los comentarios y reacciones que circulan sobre sus admiradoras, no a una condena judicial.
Mientras el proceso continúa, afuera ocurre un espectáculo completamente distinto. Hay mujeres dispuestas a esperar durante horas simplemente para verlo pasar unos segundos, demostrando que la fascinación por Luigi Mangione ya parece más cercana al fenómeno fan que al seguimiento de un caso judicial.
