Antes de ser uno de los perros más famosos del mundo, Snoopy era simplemente la mascota que un adolescente no podía dejar de dibujar. 🥹🐶 Spike llegó a la familia de Charles M. Schulz en 1934, cuando el futuro creador de Peanuts todavía era un niño, y rápidamente se convirtió en una de sus mayores inspiraciones.
Schulz estaba tan fascinado con su perro que comenzó a retratarlo constantemente. Spike tenía una personalidad muy particular y, según recordaría años después, incluso era capaz de comer objetos extraños como alfileres y tachuelas. En 1937, cuando Schulz aún era adolescente, uno de sus dibujos de Spike apareció en Ripley’s Believe It or Not!. Fue uno de sus primeros pasos públicos como dibujante.

Más de una década después nació Peanuts y, con ella, Snoopy. Aunque el personaje terminaría desarrollando una personalidad y apariencia propias, Schulz reconoció que aquel perro de su infancia había sido su principal inspiración.
Y nunca olvidó a Spike. Años después incluso utilizó su nombre para bautizar a uno de los hermanos de Snoopy. ❤️ Ese niño de la foto todavía no lo sabía, pero cada vez que se sentaba a dibujar a su perro estaba dando los primeros pasos hacia la historia que cambiaría su vida.
