Todo empezó cuando descubrió que un dron también podía devolverle la tranquilidad a una familia.
Michael Parziale, conocido como “Drone Ranger”, ya era piloto certificado cuando utilizó uno de sus drones para ayudar a localizar a una persona desaparecida. Después de esa experiencia comenzaron a pedirle ayuda para buscar mascotas y terminó convirtiendo esa habilidad en una misión.
A través de su organización, Unmanned Search and Rescue, sale principalmente de noche con drones equipados con cámaras térmicas, capaces de detectar el calor corporal entre árboles, matorrales y zonas difíciles de recorrer a pie.
En apenas dos años ya ha reunido a más de 120 animales con sus familias, entre perros, gatos e incluso una vaca. Uno de ellos fue Shade, un cachorro que llevaba 27 horas desaparecido y al que logró localizar en solo 41 minutos.
Lo más especial es que Michael no cobra por las búsquedas. El proyecto se sostiene con donaciones para que ninguna familia tenga que renunciar a esta tecnología por no poder pagarla.
Para él, cada vuelo termina valiendo la pena cuando al otro lado hay una familia esperando volver a abrazar a su mascota.
