Paul Powlesland, abogado ambientalista de 40 años, vive en un barco sobre el río Roding, en el este de Londres. Durante años le pidió a la Agencia Ambiental que hiciera algo con Alders Brook, un afluente asfixiado por la basura. Nadie respondió.

En febrero de 2026 dejó de esperar. Junto a su organización, River Roding Trust, alquiló una excavadora por unos 1.200 dólares y en diez días limpió 250 metros del arroyo. Sacó más de 200 bolsas de residuos, electrodomésticos abandonados, jeringas usadas y hasta armas. Semanas después, el agua volvía a fluir. Regresaron los peces, las garzas, las libélulas.

La respuesta oficial llegó en forma de carta. La Agencia Ambiental lo investiga por realizar obras sin permiso, un delito que puede costarle hasta dos años de prisión. Powlesland no se quedó callado, señaló que la misma agencia nunca actuó contra las empresas que vierten miles de millones de litros de aguas residuales al río. ¿Tú qué habrías hecho en su lugar?

