Ahí estaba, tumbado en el pasto seco de algún rincón de África, sin saber que se convertiría en el meme del año.
Porque este león no tiene la melena imponente que uno espera de un rey de la selva. Tiene entradas. Sí, esas mismas entradas que le salen a más de un tío en las fotos familiares. La foto se disparó en Instagram y de ahí saltó a Facebook, X y Threads, y en cada parada sumó memes nuevos y comentarios que juraban reconocer a su propio padre en esa cara.


Lo curioso es que hay ciencia detrás de la risa. Según especialistas citados en redes, la melena de un león puede adelgazar por la edad, el estrés, problemas de salud, niveles bajos de testosterona o incluso por mala nutrición y altas temperaturas. O sea que este muchacho no eligió su look, se lo dio la vida, tal como nos pasa a nosotros. Y aun así, ahí sigue, tan campante, luciendo su pelada con la misma dignidad de siempre.
