Luis Ángel tenía 11 años, promedio de 9.8 y una idea que a ningún adulto se le ocurrió. En junio de 2020, mientras la pandemia dejaba a su madre Susana Martínez sin su negocio de gelatinas y flanes en Los Reyes La Paz, Estado de México, el niño tomó sus juguetes favoritos, escribió un letrero a mano y se plantó en la esquina de Cuauhtémoc y Frontera, colonia Roma, CDMX: “Cambio juguetes por despensa”.

No fue fácil. Cuando los transeúntes empezaban a llevarse sus juguetes, Luis Ángel se sentaba en el piso para no verlos irse, y aun así lloraba. Hubo momentos en que su familia llegó a comer solo tortillas con sal. Pero aguantó. Los vecinos y peatones respondieron con dinero en efectivo y bolsas de despensa, y al caer la tarde el niño pudo llenar la alacena y conservar algunos de sus tesoros.

Días después llegó un giro que nadie esperaba: la SEDENA, enterada de su historia, lo visitó con la soldado y youtuber Alexa Bueno y el capitán Rivas. Le entregaron una boina carmesí y un chaleco de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, porque el sueño de Luis Ángel —desde siempre— es ser militar. 🎖️

