31 años y 165 días. Esa fue la vida completa de Bobi, un Rafeiro do Alentejo de Conqueiros, Portugal, en una raza donde la mayoría no pasa de los 14. 🐕
Leonel Costa lo adoptó cuando tenía apenas 8 años, y desde entonces Bobi nunca conoció una correa. Corrió libre por bosques y tierras de cultivo, comió lo mismo que comía su familia en la mesa, y así, sin jaulas ni horarios, fue sumando años hasta romper todos los cálculos posibles. Ni siquiera su madre, Gira, que llegó a los 18, se acercó a su marca. En febrero de 2023, Guinness World Records lo certificó oficialmente como el perro más longevo de la historia, superando al pastor australiano Bluey, un récord que llevaba casi un siglo sin ser tocado. Bobi murió en octubre de ese año, en la misma casa donde nació.

