Este perrito posó para una cámara en 1870 y su retrato ha sobrevivido más de 150 años

Por Javiera Müller
18 August, 2026
A. Randall

Parado sobre una mesa cubierta con un mantel estampado, con su pelaje blanco enroscado como una nube, este perrito no se movió ni un segundo.

Tenía que quedarse quieto. En la década de 1870 fotografiar a un animal era casi una hazaña: las cámaras necesitaban exposiciones larguísimas, y cualquier temblor arruinaba la placa. Su dueño era A. Randall, un joyero que tenía acceso a gemas y piezas de valor incalculable, pero decidió gastar tiempo y dinero en inmortalizar a su perro.

Las fotografías de perros más antiguas que se conservan datan de 1846, apenas unos años después de que la fotografía se volviera pública. El Museo Metropolitano de Arte ha señalado lo difícil que era retratar a un perro jadeante, imposible de instruir para posar. Este perrito, en cambio, lo logró — y su retrato sigue circulando casi 150 años después.

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